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El asentamiento europeo en Australia rompió el antiguo orden social de los indígenas. Siguió un largo período durante el cual ellos no fueron considerados ciudadanos, y sus vidas fueron controladas por el Estado.
La lucha por la igualdad, autodeterminación, e independencia financiera ha sido hecha a través de movimientos nacionales significativos, y continúa basándose en el activismo a un nivel local.
La preservación y el uso de los lenguajes indígenas sobrevivientes han llegado a ser un tema crítico para muchas comunidades, y ellas trabajan para retener los lazos de la memoria colectiva que provee el lenguaje.
Solo la mitad de los 250 lenguajes originales estimados todavía son hablados, y muchos de ellos están en riesgo. Ahora se aprecia que los beneficios del lenguaje tradicional incluye la habilidad de restaurar la autoestima, lo opuesto de aprender a avergonzarse de la cultura propia.
Bruce Thomas (foto de este artículo), un hombre tradicional Mangala que creció con la gente Nyangumarta fue el primer presidente de Wangka Maya (Wangka Maya Pilbara Aboriginal Language Centre, Port Hedland) y todavía tiene esa honrosa posición.
A él le fue confiado por la comunidad que mirara por sus intereses, y tiene una pasión personal por mantener el lenguaje.
Él recuerda que cuando era joven
fui a la escuela en Strelley, aprendiendo a leer y escribir en Nyangumarta en clases nocturnas. Después de eso conseguí un trabajo en la escuela Strelley como profesor de lengua. Trabajé con la escuela secundaria transcribiendo el lenguaje desde grabaciones y enseñando a jóvenes como transcribir.
Él habla muchas lenguas y viaja mucho en Pilbara recolectando historias, grabando sonidos y videos, y tomando fotografías para su trabajo sobre la lengua. En 1994 escribió y tradujo dos cortas historias en Martu Wangka, publicadas por el Wangka Maya Pilbara Aboriginal Language Centre.
Fuente: Marnti Warajanga (Museo Australiano de la Democracia)
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