Mi corazón palpita a toda prisa,
Cuando pienso en mi amor por ti;
No me permite actuar con sensatez,
Se sale de su lugar.
No me permite ponerme un vestido,
Tampoco envolver mi bufanda alrededor de mí;
No me puse ninguna pintura en mis ojos,
Aún no estoy ungido.

"No esperes, ve allí", me dice,
Tan a menudo como pienso en él;
Mi corazón, no actúes de manera estúpida,
¿Por qué haces el tonto?

Quédate quieta, el hermano viene a ti,
Y los ojos de muchos.
No permitamos que la gente diga de mí:
"Una mujer caída a través del amor!"
Sé constante cuando pienses en él,
Mi corazón, no aletees!

Cuarta habitación, del papiro Chester Beatty I

Fuente: Humanistic Texts

Related Posts with Thumbnails

Artículos relacionados

  1. La educación en el Antiguo Egipto
    [...] El niño no estaba apartado de los adultos, como en la sociedad actual. Debían observar y copiar el comportamiento de los mayores y para ello aprender habilidades y acumular...
  2. La Alegría y la Tristeza
    Entonces, dijo una mujer: Háblanos de la Alegría y del Dolor. Y él respondió: Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara. Y el mismo pozo que origina vuestra risa se...
  3. Ailin
    Click en la foto para agrandarla Autor: Raquel Tomada el 08 de Diciembre de 2006 Ailin, mi sensitiva hija. Un alma vieja. Hay tanto para enseñarte. Mi hija Inteligente, ingeniosa,...
  4. El amor según la R.A.E.
    1726 AMOR f.m. Afecto del alma racionál, por el cual busca con deseo el bien verdadéro, o aprehendido, y apetéce gozarle. Tómase en varios sentidos, segun son los objetos �...
  5. El engaño
    Se conocen, de madrugada, en un bar de lujo. A la mañana, él despierta en la cama de ella. Ella calienta café; lo beben de la misma taza. Él descubre...