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Grace Lamono habla un inglés fluido, ya que fue a la escuela secundaria en la villa de Pamolo, distrito de Kitgum (Uganda), hasta los 16 años. Su padre, un soldado del ejército de Obote, pudo pagarle las cuotas mensuales. Cuando fue muerto por culpa del gobierno de Museveni, ella y su madre fueron destituídas.

Grace se casó en 1991 y vivió como una campesina por 6 años. Durante ese tiempo tuvo tres niños (que ahora tienen 15, 13, y 9 años de edad) antes de que tuviera que huir de la guerra de 1994. Después de llegar a Kampala y asentarse allí, el marido de Grace volvió a Pamolo para obtener algunos suministros extras. Entonces él fue abducido por el ERS (Ejército de Resistencia del Señor). Ella no tiene noticias de él desde entonces, y no sabe si está vivo o muerto.
Cuando le pregunté si quisiera volver a casa, Grace dijo que toda su familia estaba muerta:
No hay nada en Pamolo. Mi madre está muerta, y los padres de mi marido están muertos. Cuando el ERS atacó, hicieron una redada con 100 personas, y los pusieron en una casucha a la que luego prendieron fuego. No hay nadie allí.
Después de la desaparición de su marido, Grace comenzó a trabajar en una cantera para poder alimentar a sus hijos. Tuvo un novio durante un tiempo, y nacieron otros dos niños, ahora con 6 y 7 años de edad. Al final ella lo echó, debido a que no la dejaba trabajar y bebía demasiado. Luego dejó el barrio Acholi de Kireka -un gran campamento en la ladera de Kireka rodeado por canteras de rocas- y se asentó cerca de la carretera principal.
El salario de Grace es de 2500 chelines ugandeses al día, es decir, alrededor de 1,50 dólares. Ella cuida de sus cinco hijos sola. Cuando está enferma no puede trabajar. En esos días, ella no puede alimentar a sus hijos, excepto con gachas aguadas. En los últimos seis años su labio inferior está en carne viva e infectado. Ella dice que la siente extenderse a su lengua y garganta. Su hija de 9 años, Gloria, es una niña hermosa. Flacucha y estilizada, es una calma y dulce niña de ojos grandes, cerrada y con picazón causada por las infecciones.
Fuente: Women of Kireka
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