Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
En 1988 el economista senior del Fondo Monetario Internacional (FMI) Davidson Budhoo escribió una carta abierta al entonces presidente de dicho fondo, Michel Camdessus, en donde renunciaba a su cargo.
La carta, de 150 páginas, se titulaba Enough is Enough (Suficiente es Suficiente), y en ella decía:
Hoy he dimitido como miembro del personal del Fondo Monetario Internacional tras mas de 12 años, y tras 1000 días de labores oficiales del Fondo sobre el terreno, pregonando su medicina y su saco de trucos y ardides a gobiernos y pueblos de América Latina, el Caribe y África.
Para mí, esta dimisión es una liberación inestimable, porque con ella he dado el primer gran paso hacia ese lugar en el que algún día espero poder lavarme las manos de lo que, en mi opinión, es la sangre de millones de personas pobres y hambrientas. [...]
La sangre es tanta, sabe Ud., que fluye en ríos. También se reseca y se endurece sobre toda mi piel; a veces, tengo la sensación de que no hay suficiente jabón en el mundo que me pueda limpiar de las cosas que hice en su nombre.
Y acto seguido, en la continuación de la carta, Budhoo mostraba como el FMI manipulaba las estadísticas para usarlas como "armas" y así poder obligar a países de vías de desarrollo a realizar cambios económicos masivos de tinte neoliberal, lo que ocasionaba (y ocasiona) miles de despidos, suicidios, pobreza y hambre.
Hasta el momento, luego de casi 15 años de uso de este tipo de "arma", este tipo de cambios no ha traído un beneficio masivo y serio a ninguno de los países que se han visto obligados a llevarlos a cabo.
Fuente: libro "La Doctrina del Shock", de Naomi Klein, Health Wrights, New Internationalist
Foto: Anthony Swift
Alfonso 22 de diciembre de 2008 - 4:38 pm
Acabo de releer “The Shock Doctrine”, de N.Klein, con un estremecimiento de puro horror.
Si lo que esta señora dice acerca del neoliberalismo, de la “terapia de shock” aplicada a la economía y del contenido de la confesión-delación de Mr. Budhoo es cierto, ¿no cabría dentro de lo posible que la actual crisis que nos afecta sea tan artificial e intencionada como la que en su momento sacudió Trinidad y Tobago? ¿Y si ésta en realidad no es una crisis natural, espontánea, si no el paso previo a la imposición global de las tésis de Friedman y los “Chicago Boys”?
La idea tiene algo de paranoide, lo sé. Pero tiene, también, no poco de cosa perfectamente creíble, me temo.
Germán 22 de diciembre de 2008 - 9:55 pm
Hola Alfonso, no creo que esta crisis sea artificial por el simple hecho de que justamente debido a ella las tesis de Friedman y los “Chicago Boys” han perdido toda credibilidad. De hecho, todas estas tesis estaban totalmente en contra de la intervención del Estado en el mercado, y ahora está pasando justamente lo contrario, lo que las desacredita totalmente.
Además, cada vez mas se habla de la “economía social”, y de la “social democracia”.
Saludos!
Germán