Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
Definición mínima de democracia:
posibilidad de votar para todos los adultos, elecciones libres, competitivas, periódicas, correctas, con mas de un partido y con diversas y alternativas fuentes de información (L. Morlino).
Definición de "buena" democracia:
el régimen que crea las mejores oportunidades institucionales para realizar la libertad e igualdad (L. Morlino).
Y también:
situación institucional estable que a través de las institucones y los mecanismos con un funcionamiento correcto, asegura libertad e igualdad a los ciudadanos (L. Morlino).
¿Qué es una democracia de calidad?
Podríamos decir que, por ejemplo, "un sistema legitimado, estable, en el cual los ciudadanos mantienen un alto grado de satisfacción", puede ser una "buena" democracia si nos fijamos en el resultado.
Si nos fijamos en los procedimientos, tendríamos que decir que es "un conjunto de instituciones que los ciudadanos controlan y valoran si y como los valores democráticos se llevan a término a través del total respeto a las normas vigentes".
Pero la calidad tiene al menos 3 significados (también en el campo empresarial):
También la democracia tiene que tener unas "calidades", en plural:
Es necesario agregar dos conceptos importantes, que en realidad son requisitos previos a todos los otros: participación y competición (motores de la calidad democrática).
Centrándonos en el terreno de las responsabilidades (control), hay 3 niveles:
Esta posibilidad de demandar responsabilidades puede ser:
La posibilidad de control requiere:
Este último aspecto implica un juicio y una acción (quizás a través del voto), que puede "enviar a casa a un político" si lo ha hecho mal. Este sería un aspecto importante de la democracia.
Hay dos tipos de votos:
Democracia participativa
El objetivo de la participación es la redistribución de poderes a favor de los ciudadanos (recursos económicos, de información, posibilidad de "contar" en la toma de decisiones).
Si el resultado de la participación no produce redistribución de los recursos, significa que la participación ha sido un ritual vacío y un ejercicio de pura retórica política.
La participación tiene que redifinir las relaciones entre las personas que tienen el poder de decisión (policy makers) y los destinatarios de estas decisiones (policy takers).
Podríamos considerar una escala de participación que tiene 3 niveles:
Democracia asociativa
Formas de autogestión y de autoorganización por parte de grupos con un fuerte arraigo social, y que se configuran con formas diversas de asociación y de acción (comités, asociaciones locales, movimientos, plataformas, etc).
Importancia del nivel local: la ciudad
Donde se producen respuestas mas interesantes en relación a la participación es a nivel local. La ciudad es un núcleo fértil y productivo de experimentos tanto por las prácticas que tienen lugar, por las soluciones que se le exigen, y por los nuevos problemas que se plantean.
Actualmente las ciudades son el punto donde se concentran todas las crisis, pero también el lugar donde se puede pensar e iniciar posibles respuestas.
Provocaciones para reflexionar alrededor de cuatro retos que nos pueden empujar a la participación ciudadana:
1. Globalización
La globalización ha hecho nacer un deseo renovado de volver a nuestras raíces, de comprender quienes somos, nuestra identidad.
En la ciudad estas dos dimensiones -globalización y localismo- se pueden encontrar y enfrentarse.
Pensemos por ejemplo en las buenas prácticas para salvar el medioambiente, para propiciar el diálogo entre personas de diferentes culturas, el desarrollo sostenible, etc.
Desde la ciudad se puede llegar al corazón de los problemas,
2. Instituciones democráticas
Enfermedades frecuentes:
El nivel de estado no ha conseguido satisfacer el deseo y la necesidad de participación, ni de obtener respuestas satisfactorias. A menudo no se respeta el principio de subsidiariedad. Tratar de resolver los problemas de la forma más próxima al ciudadano, sólo cuando la comunidad más próxima no puede resolverlo, pasa a la comunidad superior.
En las ciudades surgen buenas prácticas de administración basadas en la participación, que pueden dar respuesta a la corrupción y a la incapacidad, a la rigidez que muchas veces manifiestan las administraciones estatales.
3. Diversidad cultural
Ciudades, puntos de encuentro de culturas, religiones... Lugar de encuentro de personas diversas.
Las culturas y las religiones tienen dificultad para encontrarse a nivel oficial, pero las personas pueden acelerar este camino. La ciudad puede llegar a ser el punto de inicio de un encuentro pacífico entre las diversidades.
Pero hay un problema grave: la injusticia. Continuar gobernando injustamente fragmenta las ciudades.
A veces preferimos engañarnos "poniendo una buena barrera" para defender nuestra casa. En las ciudades los problemas no se pueden dejar de lado.
Hay una necesidad de igualdad y fraternidad.
4. El reto democrático: la participación
El ciudadano va a votar, cuando va, y después se adormece.
Los representantes elegidos se apropian de los poderes y actúan por su cuenta, siguiendo unas prioridades que ya no son las de los ciudadanos.
La participación plantea muchos interrogantes. Es un proceso selectivo, y los que participan son sectores limitados. Existen capacidades diferentes a la hora de utilizar los derechos de participación.
El perfil de una persona participativa es:
Los supuestos de la participación son:
Están naciendo derechos de nueva generación (como la participación), nuevos instrumentos (TIC), y seguramente tiene que nacer una nueva cultura de la participación.
Los presupuestos participativos han nacido en la ciudad.
Fuente: apuntes libres de un encuentro llamado "La política, consciencia cívica de los ciudadanos. ¿Está la democracia en crisis?"
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