Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
En las empresas de comunicación, la innovación es inherente a su actividad. Buscar nuevos medios, nuevas ideas, es la parte mas importante de nuestro oficio.
Pero hay dos factores esenciales y que a menudo marcan diferencias en el talante y rendimiento de los equipos y en la salud de las compañías. Casi ninguno de los dos figuran en los planes de empresa porque aparentemente no afectan los resultados.
El primero es lo que denomino conciencia de empresa. Se trata de un sentimiento positivo, orientado a la valoración y comprensión del proyecto de empresa por parte de toda su estructura.
Es el viejo ejemplo de los picapedreros. Cuando les preguntan "¿Y tú, que haces?" uno responde: "Pico piedras" y el otro responde: "Estoy contruyendo un faro".
Los dos hacen lo mismo, pero lo hacen de manera y con actitud diferente. Es diferente la motivación, la ilusión, el sentido, los valores y la implicación en el trabajo.
El profesor Zamagni, una autoridad en esta materia, dice:
Hoy, en esta época post-industrial, el factor estratégico ya no son las máquinas, ni el capital, sino la persona humana. Si queremos que la empresa vuelva a emerger, es importante centrar todo en la persona y su motivación.
El segundo factor, muy relacionado con este, es la comunicación de calidad entre las personas y los equipos. Un tema de vital importancia en la concepción moderna de la empresa. Este es un campo en el cual verdaderamente se puede innovar, porque hay mucho para perfeccionar y profundizar.
Fijémonos bien que en los planes de estudio de las carreras universitarias se dedica bien poco o nada a la formación para garantizar la calidad de las relaciones interpersonales. En cambio, tener equipos que se comuniquen e interaccionen bien genera no solamente eficacia, motivación, productividad e imagen para la compañía, sino también calidad de vida y futuro. Invertir y ser ambicioso en esta dirección es innovar.
A veces se ven empresarios corriendo locamente detrás de los beneficios, con un día a día que no desearía a ninguno, sin darse cuenta que sus equipos o la relación con sus clientes se sostienen sobre la arena. Porque los fundamentos de su empresa, las relaciones personales, son frágiles o postizas.
La nueva cultura empresarial no va por aquí. El empresario, como líder de la organización, tiene que pensar en el futuro. En consolidar y fidelizar equipos. A dedicar tiempo a fortalecer los vínculos de amistad y complicidad personal con la gente, haciéndolos participar del proyecto y dándoles estímulos y cultura de la profesión.
Quizás sería bueno que a partir de ahora incluyésemos dentro del conjunto de actividades denominadas I+D la conciencia de empresa y la comunicación de calidad.
Carles Pedragosa
Externa
Comentar