Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
Situación 1:
En 1998, en Haifa, por 4 meses se realizó un experimento en 10 jardines de infantes.
Los padres llegaban tarde a retirar a los chicos y las maestras debían quedarse después de horario para no dejarlos solos.
Por consejo de economistas, se decidió introducir una multa sobre la base de la teoría económica que ve la multa como un aumento del "precio de la flexibilidad", buscando reducir el número de retrasos.
Resultado:
La introducción de la multa, lejos de obtener el efecto deseado, hizo aumentar los retrasos en un 40%.
Explicación:
Inicialmente los padres razonaban en esta lógica: "Las maestras, hasta las 16:00 hs. hacen el trabajo normal por el cual son retribuidas. Si me retraso, ellas me esperan y no dejan a mi hijo, sobre la base de otro principio: la gratuidad. Este comportamiento me induce una respuesta basada, no en la lógica del intercambio de mercado, sino en la gratuidad. Entonces, trato de llegar puntual".
Los padres sabían que el jardín funcionaba gracias a un "plus" de gratuidad de las maestras que no "mercantilizaban" los minutos no cubiertos en su contrato. La obligación moral de no instrumentalizar y aprovechar la gratuidad llevaba a los padres a invertir recursos para llegar puntuales al colegio.
Con la multa, los padres pensaron que el jardín podía funcionar también sin el "plus" de gratuidad y consideraron la multa como un precio, como el nacimiento de un mercado donde antes había un mecanismo distinto.
Conclusiones:
Un vez que nació el "mercado de los retrasos", los padres empezaron a hacer sus cálculos en términos de costos y beneficios económicos. El contrato reemplazó la gratuidad.
Situación 2:
Seguidamente, cuando los directivos vieron que con la introducción de la multa las cosas no mejoraban, sino todo lo contrario, se decidió quitarla.
Resultado:
La media de los retrasos no disminuyó y se mantuvo en los valores de la semana en que se aplicaba la multa.
Conclusiones:
Un vez que la gratuidad es reemplazada por el contrato, queda el contrato por siempre: "una vez que una relación se vuelve mercancía, queda mercancía por siempre".
Por lo tanto, si el mercado no protege el principio de gratuidad crea las premisas de su propio fin, como puso en luz el filósofo Martín Hollis (1998) en su "paradoja de la confianza" (1).
Conclusiones generales:
Esto es solo una parte de un resumen realizado por Martín Fiuza que comprende únicamente las ideas principales del artículo original, el cual fue escrito por Luigino Bruni en la Revista Nuova Umanitá XXVV (2003/2) 146, pp. 163-174 (y todos los derechos de este artículo pertenecen a su autor original).
(1). Este filósofo sostiene que el mercado, por su mismo funcionamiento, necesita de la confianza.
El extenderse de la lógica del mercado lleva consigo el extenderse de la racionalidad instrumental.
La lógica instrumental (aquella del contrato) avanza reduciendo los ámbitos de acción de la confianza genuina.
El extenderse del mercado lleva consigo, por lo tanto, la erosión de vínculos de confianza de los cuales ella misma depende.
De allí la exigencia, teórica y cultural, de apuntar a un mercado con "más dimensiones".
Comentar