Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
Muchas veces solemos decirles a los jóvenes que lo que están pensando está mal, simplemente porque no lo están pensando como lo pensamos nosotros. Así les enviamos un mensaje enloquecedor, equivalente al que hacemos cuando les enseñamos a hablar y caminar en los primeros doce meses de vida, para pedirles que se queden callados y quietos en los siguientes doce años.
El hecho es que esta historia tiene que ver con alguien que pensó diferente. Y en el camino, resolvió un problema en forma impensada (para el docente).
La historia se sitúa alrededor de 1784, en Brunswick, Alemania.
Una maestra de segundo grado de la escuela primaria (de nombre Buttner, aunque los datos afirman que estaba acompañada por un asistente, Martin Bartels) estaba cansada del "lío" que hacían los chicos, y para tenerlos quietos un poco les dio el siguiente problema: "calculen la suma de los primeros 100 números".
La idea era tenerlos callados durante un rato. El hecho es que un niño levantó la mano casi inmediatamente, sin siquiera darle tiempo a la maestra para que terminara de acomodarse en su silla.
-¿Sí?, preguntó la maestra mirando al niño.
-"Ligget se!" (¡Aquí está!), senorita -respondió el pequeño-. El resultado es 5050.
La maestra no podía creer lo que había escuchado, no porque la respuesta fuera falsa, que no lo era, sino porque estaba desconcertada ante la rapidez.
-¿Ya lo has hecho antes?, preguntó.
-No, lo acabo de hacer.
Mientras tanto, los otros niños recién habían llegado a escribir en el papel los primeros dígitos, y no entendían el intercambio entre su compañero y la maestra.
-Vení y contanos a todos como lo hiciste.
El jovencito se levantó de su asiento y sin llevar siquiera el papel que tenía delante se acercó humildemente hasta el pizarrón y comenzó a escribir los números:
1 + 2 + 3 + 4 + 5 +...+ 97 + 98 + 99 + 100
Bien, -siguió el jovencito-, lo que hice fue sumar el primero y el último número (o sea, el 1 y el 100). Esa suma da 101.
-Después seguí con el segundo y el penúltimo (el 2 y el 99). Esta suma vuelve a dar 101.
-Luego, separé el tercero y el antepenúltimo (el 3 y el 98). Sumando estos dos, vuelve a dar 101.
-De esta forma,"apareando" los números así y sumándolos, se tiene 50 pares de números cuya suma da 101.
-Luego, 50 veces 101 resulta en el número 5050, que es lo que Ud. quería.
La anécdota termina aquí. El jovencito se llamaba Carl Friedrich Gauss. Nació en Brunswick, el 30 de Abril de 1777 y murió en 1855 en Göttingen, Hanover, Alemania. Gauss es considerado "el príncipe de las matemáticas" y fue uno de los mejores (si no el mejor) de la historia.
Texto extraído del libro "Matemática... estás ahí?", de Adrián Paenza.
El libro se puede descargar gratis para uso personal de aquí.
Aportaciones de Gauss a la matemática y la física:
Fuentes: Antonio Pérez Sanz, Historia de las Matemáticas
Fabiola 12 de mayo de 2008 - 9:37 pm
Hola, mi nombre es Fabiola B, estudiante del 9no semestre de educación mención matemática en la universidad de Carabobo-Valencia-Venezuela estoy con una compañera llevando a cabo mi trabajo especial de grado (tesis) sobre: factores que dificultan el nivel de eficacia del pensamiento lateral en el aprendizaje matemático de alumnos de 4to año. Quería saber si podemos contar con su colaboración para que nos facilite algunas páginas o recomiende textos acerca de esta temática, le aseguro estará incluido en nuestras palabras de agradecimiento de la tesis. Se despide de ud.
Germán 14 de mayo de 2008 - 8:08 pm
Hola Fabiola,
la verdad es que me gustaría ayudarte, pero no conozco nada del tema, mas allá de lo que escribí en este artículo.
Creo que la mejor manera para tí sería usar Google, buscando palabras como “pensamiento lateral”, o “lateral thinking”.
Saludos y buena suerte con tu trabajo!
Germán