Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
Comienzo aquí una serie de artículos sobre el libro de Lawrence Lessig, Liberen la Cultura (también
puede traducirse como "Cultura Libre").
Su autor es profesor de derecho de la Universidad de Stanford especialista en ciberderechos, y ha publicado este libro bajo Licencia Creative Commons.
La gente de Elastico.net ha publicado una traducción de este libro, y mi idea es ir leyéndolo y publicar un resumen de cada capítulo.
Liberen la Cultura - Introducción
Autor: Lawrence Lessig
Web del autor: lessig blog
Traducción: Elastico.net
Licencia del libro: Creative Commons
En la época en la que los hermanos Wright inventaron el aeroplano, las leyes estadounidenses mantenían que el dueño de una propiedad presuntamente poseía no sólo la superficie de sus tierras, sino todo lo que había por debajo hasta el centro de la tierra y todo el espacio por encima, hasta "una extensión indefinida hacia arriba"
Pero entonces llegaron los aviones, y
¿qué pasa cuando United Airlines sobrevuela mis campos? ¿Tengo derecho a expulsarla de mi propiedad? ¿Tengo derecho a negociar una licencia exclusiva con Delta? ¿Podemos celebrar una subasta para decidir cuánto valen estos derechos?
En 1945 hubo un caso federal al respecto, ya que un granjero aducía que los aviones militares del gobierno hacían allanamiento de sus tierras al pasar sobre ellas. Y lo que era peor, sus pollos se volvían locos por el ruido, y al querer escapar chocaban con las paredes de los cobertizos y morían. La sentencia fue a favor de los aviones, y decía así:
[La] doctrina no tiene lugar alguno en el mundo moderno. El aire es una autopista pública, como ha declarado el Congreso. Si esto no fuera cierto, cualquier vuelo transcontinental sometería a los encargados del mismo a innumerables demandas por allanamiento. El sentido común se rebela ante esa idea. Reconocer semejantes reclamaciones privadas al espacio aéreo bloquearía estas autopistas, interferiría seriamente con su control y desarrollo en beneficio del público, y transferiría a manos privadas aquello a lo que solamente el público justamente tiene derecho.
Lessig enumera entonces otro caso en que una tecnología superior amenaza con cambiar todo los establecido (tecnológicamente hablando) hasta ese momento. Así, cuenta la historia del inventor del sistema de transmisión de radio FM, Armstrong, el cual se suicidó luego de varios años de lucha legal contra la compañía RCA, que tenía poderosos intereses en la tecnología de trasmisión (inferior en calidad a la FM) de radio AM, y que bloqueó cualquier tentativa de establecer el sistema FM como un sistema de transmisión masivo. Resumiendo, en este caso el sistema legal protegió a los poderosos. Declara luego que su libro habla el efecto que tiene Internet sobre la forma en la que la cultura se produce, y distingue entre dos tipos de cultura: la comercial y la no comercial:
Con "cultura comercial" me refiero a esa parte de nuestra cultura que se produce y se vende, o que se produce para ser vendida. Con "cultura no comercial" me refiero a todo lo demás. Cuando los ancianos se sentaban en los parques o en las esquinas de las calles y contaban historias que los niños y otra gente consumían, eso era cultura no comercial. Cuando Noah Webster publicaba su "Antología de artículos", o Joel Barlow sus poemas, eso era cultura comercial.
Se refiere luego a la tradición legal norteamericana, en donde:
...la cultura comercial básicamente no estaba sometida a regulación. Por supuesto, si tus historias eran obscenas o si tus canciones hacían demasiado ruido, las leyes podían intervenir. Pero las leyes nunca se preocupaban directamente de la creación o la difusión de esta forma de cultura, y dejaban que esta cultura fuera "libre".
y afirma:
Ahora se ha borrado esta división general entre lo libre y lo controlado. Internet ha preparado dicha desaparición de límites y, presionadas por los grandes medios, las leyes ahora la han llevado a cabo. Por primera vez en nuestra tradición, las formas habituales en las cuales los individuos crean y comparten la cultura caen dentro del ámbito de acción de las regulaciones impuestas por las leyes, las cuales se han expandido para poner bajo su control una enorme cantidad de cultura y creatividad a la que nunca antes había llegado
Por tanto, este "proteccionismo legal"
no es proteccionismo para proteger a los artistas. Es, por contra, proteccionismo para proteger ciertas formas de negocio.
ya que
...Internet ha desencadenado una extraordinaria posibilidad de que muchos participen en este proceso de construir y cultivar una cultura que llega mucho más allá de los límites locales. Ese poder ha cambiado el mercado para las formas en las que se construye y se cultiva la cultura en general, y ese cambio a su vez amenaza a las industrias de contenidos asentadas en su poder.
Luego, afirma rotundamente:
Cada vez me he ido asombrando más ante el poder que tiene esta idea de la propiedad intelectual y, de un modo más importante, del poder que tiene para desactivar un pensamiento crítico por parte de los legisladores y los ciudadanos. En toda nuestra historia nunca ha habido un momento como hoy en que una parte tan grande de nuestra "cultura" fuera "posesión" de alguien.
Y se pregunta:
¿O está el sentido común callado ante estos extremos [se refiere por un lado a los derechos de los consumidores, y quienes poseen los derechos sobre la creación del contenido] porque, como con Armstrong contra la RCA, el bando más poderoso se ha asegurado de tener la opinión más convincente?
Liberen la Cultura (7)»Im Conciencia Blog 26 de septiembre de 2007 - 10:31 pm
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