Im Conciencia Blog es un blog alternativo sobre ecología, con toques de política, economía, historia, sociología, arte, publicidad, y fotografía… siempre tratando de tener una mirada positiva.
De Borges no sé nada. Nunca leí ningún libro sobre él. Pero una vez, por casualidad, encontré un párrafo del Aleph, algunas líneas de las cuales pongo a continuación, y nunca mas pude olvidarlas.
Todavía hoy, cada vez que las leo, no puedo evitar emocionarme... como si algo se me hubiera perdido, como si algo me faltara, como si quisiera volver a algo que perdí ...
En la parte inferior del escalón, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria; luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto (era Londres), vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó, ..., vi la noche y el día contemporáneo, vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en Bengala, vi mi dormitorio sin nadie, ..., vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba, vi la delicada osadura de una mano, vi a los sobrevivientes de una batalla, enviando tarjetas postales, vi en un escaparate de Mirzapur una baraja española, ..., vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.
Sentí infinita veneración, infinita lástima.
Raquel 23 de julio de 2006 - 3:06 pm
Ahí dentro también podríamos estar nosotros 2, unos 7 años atrás, sentados bajo un arbolito pintando, tranquilos, enamorados, en armonía con la brisa de ese domingo inolvidable…
Gracias por hacerme revivir todo eso con este artículo.
te amo!